domingo, 1 de mayo de 2011
Feliz día de la esclava
Mierda, mierda, mierda, te repites. Hasta que vuelve el enano, abre la portezuela del cochecito y hace un ademán disculpándose por haber tardado tanto. Cuando se cruzan tu mirada perdida y su mirada de esclavo, estás hasta las manos y aunque hoy sea tu día, no alcanza tu sonrisa a la suela de sus zapatos.
domingo, 3 de abril de 2011
El terror de las madres
‟¡Qué mono!″, dice una madre con sombrero de piel y voz altisonante, mientras recoge el bolso de Hello Kitty de su hija Orquidea, que está sentada a su lado lamiendo un chupetín multicolor. Al costado de la madre con el sombrero de piel está sentada otra madre, algo más joven, con dos enanos colgados del cuello. El más chiquito mama desaforadamente una teta tatuada con flores de alelí, el otro le toca la oreja mientras se chupa el dedo. La madre tatuada mira a la madre del sombrero por encima del hombro, y luego te mira a ti, ‟¿quieres?″ le ofrece a tu hijo una botella de agua rellena con un líquido de color indescriptible. ‟Es la bebida de Spider Man″, afirma sonriente. Tu hijo la mira con cara de aterrizaje forzoso. No, no quiere.
Ahí parada en las gradas decides que es el momento de ofrecerle algo de comer y sacas de tu bolsa un bocata de jamón serrano envuelto en papel de plata. La madre tatuada te mira raro, quién sabe si por el papel de plata, por el jamón o por la negativa de tu hijo. Tú le sonríes tímidamente, ‟No ha comido nada serio″, te justificas. La madre del sombrero suelta una risita y os ofrece una merienda de cereales y fructosa. ‟Tengo más″, insiste, ‟con esto puede hasta saltarse la cena. Mira la mía qué grande y qué guapa. ¿Eh mi reina?″. Ahora eres tú la que pone cara de aterrizaje forzoso.
En esas estáis cuando dos chavales pasan como una exhalación a vuestro lado, tirando del brazo de tu hijo que ve con sorpresa como se suelta el globo de su mano. La carita se le transforma en un instante pasando de la beatitud al terror y luego al llanto. Tú miras atónita el globo volando hacia lo alto, cómo va haciéndose cada vez más pequeño hasta convertirse en un puntito y luego desaparecer totalmente.
Definitivamente, el globo se ha esfumado. Llorando él por fuera y tú por dentro, dejáis en las gradas el bocata, el papel de plata y a las dos mamás mientras buscáis desesperadamente algo o alguien que os ayude a superar la pérdida.
Tu hijo grita sin que puedas calmarlo durante minutos eternos. Pero alguien aparece detrás de tu sombra, es el amigo que estabais buscando. Tiene las rodillas peladas por las caídas en triciclo y un avión rojo en la mano. Sonríe abiertamente con su diente torcido mientras le dice a tu enano ‟No llores, ya verás, éste tiene alas de veras y puedes hacerlo volar con tus manos″.
martes, 8 de marzo de 2011
La superstición
Pasé el resto del día pensando que era una señal para empezar a buscar a la niña. Quién sabe... Pero no importa si es esta coincidencia u otra la que sirva para justificar la biología y mis deseos de familia. A lo que iba con esto en el día de la mujer es a nombrar algo que me asalta en la vigilia, ella es la que lleva el chal y la que engendra a la cría. Sólo para recordarlo, hoy que está de moda llevar botas e ir de batallitas.
lunes, 27 de diciembre de 2010
2011 Partes de Partos
Entren y vean de qué va la película en una entrevista con perfume isleño.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Mamás creativas
preguntarnos quiénes somos y cómo nos sentimos
puede ser, para las madres, una práctica de higiene.
Ligadas cotidianamente al espejo inexorable que
constituye la relación con nuestros hijos e hijas,
podemos sorprendernos ante la imagen a veces
desagradable o confusa que nos devuelven.
En Mamá Mundo proponemos un espacio para el
encuentro y el reconocimiento con la intención de
aportar, desde la multiplicidad de puntos de vista,
nuestro granito de creatividad al camino de la
maternidad responsable.
¡Te esperamos!
sábado, 10 de julio de 2010
La vigilanta
Escribir es una enfermedad extraña, un poco como volver a casa y hablar con los fantasmas que habitan tu morada. Hoy hablas con la vigilanta.
Ella te mira desde un ademán reprobatorio, de mala gana. Te acusa por cientos de cuestiones en las que fallas, una, tres, varias. Depende del vidrio de su lente si eres autoritaria u holgazana. Depende de la madre y de la calaña.
La cuestión es que para la vigilanta nunca alcanza, y como no alcanza no hay piernas para sostener, ni dientes para morder y tu ojo está caído en el agua.
Qué gran falta de manada, cuando las madres están fragmentadas, divididas en vertientes del ser y en ideologías dictadas.
lunes, 8 de marzo de 2010
Baile de mujeres
ríos de mujeres que ríen
se consumen
se vierten
y entre sus brazos,
pestañean mis dientes
puertas
cerradas
abiertas
al viento celeste
domingo, 24 de enero de 2010
Ser madre

Ser madre
participar del milagro contínuo
con que la vida se hace a si mísma
nuestro vientre, húmena mano
cual espejo mojado brotando
bípeda especie en cadena de hermanos
placenta siente tu sueño
ser humano
en el vientre gestado
la consciencia ampliada
por ambiguas parejas
devenir seres humanos
Foto Raquel Martínez
lunes, 21 de diciembre de 2009
A veces no sé
La prisa se nos va en la vida cuanto los rosales.
Pero si solamente un niño, una criatura, se enciende bajo la luz de la luna. Es porque durmió en los umbrales de la hambruna, basurales y cajas que ululan. Vida perruna.
Si un alma pasa, y te tira los brazos a la nuca, no digas nada. Verás como el silencio mueve tus alas.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Crecer con tiempo
sábado, 31 de octubre de 2009
Sentar cabeza
sábado, 17 de octubre de 2009
Abuelas canguro: un hueso duro
Cuando cuelgas, estás deshecha. En un instante la odias por no ser la abuela canguro, y acto seguido, la envidias por tener a su morocho rendido. Del último revolcón con tu escuálido marido no tienes memoria, y por un orgasmo decente, lo reconoces mientras dejas caer tu agenda al suelo, tú también harías -o dejarías de hacer- miles de cosas.
El círculo acuífero, variaciones sobre el nido
Pensando en los niños me acordé de Nessa, la Extranjera, y de sus huesos cayendo al precipicio por oír vocablos, mots, palabrejas. Entonces era la fea, o la hueca. Y construyó un Andamio, desde arriba escupía a las viejas y bailaba con los gatos.
Luego fue pendeja y dijo, yo paso. Yo quiero esto, no aquello, lo de más allá. Voy y no vuelvo. O si vuelvo otro tanto, me devuelvo, me vuelvo como aquella y como la otra. Me voy haciendo posesa de trajes, chaquetas y zapatos. Taconeo en los bares, las escuelas y las caletas, con chancletas a lunares.
No importa, la letra.
Lo que importa es que madres las hay a mares. Las hay como Nessa y las hay como el Manzanares, ríos a cientos de la tierra. Entre ellas cuecen las trenzas de las mil humanidades, sus olores, colores y sapiencias.
Lo que pasa es que las madres necesitan padres para decantar hacia el bestial instinto de los pares y de los iguales. Donde hay tresca de la buena, la que implica a las plantas y a los animales. Como semilla has de florecer, al calor de los tuyos, mi niña-eh!
Travestido, proxeneta o lésbica roquera, lo que seas vienes de tus padres. De un ovario inseminado por blanco líquido. Sin padre, no hay madre, lo certifico. Es por la cuestión del círculo acuífero… nacemos de un estornudo fructífero y juguetón, de Buda o Cristo, Mohamed o Colón, de quién es lo de menos.
Puede existir un progenitor, tutor o benefactor. Los hay cuidadores, portadores o educadores, algunas madres son de alquiler, otros son donantes de esperma o biólogos facilitadores. Todo eso existe, pero hasta la fecha sólo dos colores no pueden faltar en la paleta de la naturaleza: hombre-mujer, positivo-negativo, caliente-frío, ying y yang, y siga usted por parejas de opuestos… Así se expresa el círculo acuífero, con el ronrón de sus polaridades avanzando al infinito.
Puesto que no hay cuerda sin nudo, ni bicho sin pitido, como no hay ramas sin raíces, ni polluelos sin nido, los padres han de proveer a sus hijos de dedos finos para interpretar nudos, de un sistema de orientación en el sonido, de raíces fuertes y claras que hagan vibrar sus ramas y, sobre todo, les han de proveer de un nido.
Y en el nido, orquestar con lo niños la sinfonía de la inspiración y el latido.
lunes, 31 de agosto de 2009
Vuelta al cole
viernes, 17 de julio de 2009
Muerte y la China
“Los Mossos d'Esquadra detuvieron en la tarde de ayer en
Lees el papelito que ha quedado pegado entre las baldosas mojadas de tu patio encantado. Ese diario anticuado te recuerda la ausencia de Charlie, tu hombre enamorado. Ves la cara de la niña china en la fotografía y la reconoces, es ella, la señal que hasta entonces perseguías. Pero si la niña está muerta y la tienda china a la vuelta de la esquina ha clausurado sus puertas, ¿dónde vas a encontrar a tu marido ansiado?
Piensas y en la nebulosa adivinas que tal vez has de recorrer las salas de urgencias y unidades de intensivos cuidados. Allí tal vez se
Vas
Es una sala blanca, donde el aire está viciado y los enfermos esperan con ojos de ratón atrapado, las orejas
jueves, 25 de junio de 2009
Partes de partos

viernes, 19 de junio de 2009
Barba premiada
